LAS POSIBLES VIDAS DE MR. NOBODY (PARTE 1)

LAS DECISIONES MUEVEN EL MUNDO

Las películas llamadas “indies”, o de género independiente, nunca lo han tenido fácil para triunfar. Algunas lo son por su bajo presupuesto frente a las ambiciosas ideas que pretenden explorar; otras forman parte de esta categoría por su país de origen (calificación errónea en la humilde opinión de un servidor); determinadas obras pertenecen a este grupo por su punto de vista experimental, construyéndose con un estilo de dirección, de montaje o de interpretación de actores diferentes de los patrones que caracterizan al cine más estandarizado; ciertas películas desarrollan argumentos o tramas complejas, enrevesadas o que únicamente interesan a nichos muy específicos del público; y finalmente hay otras que son raras o directamente malas y se las incluye aquí para que los cinéfilos nos hagamos los guays y nos creamos más inteligentes 😋

Resulta incuestionable que estas obras son esenciales para que la industria cinematográfica progrese, se incorporen nuevas técnicas visuales y narrativas y se logre que artistas con talento (actores, directores, guionistas) se den a conocer en proyectos arriesgados. Sin embargo, y como en todo negocio, la amenaza del fracaso comercial siempre está acechando. Siempre hay por ahí Megalodones, comedietas españolas de cuñados o remakes live action que lo revientan en taquilla; mientras que hay grandes películas o incluso obras maestras de género que se ven eclipsadas por el estreno de la semana. Éste fue el caso de la película sobre la cual procedo a daros la chapa esta semana.

Las Posibles Vidas de Mr Nobody, estrenada en España en julio de 2010, se vio obligada a competir contra una de las mejores películas de animación de la historia: Toy Story 3 (y de paso contra el estudio más poderoso del mundo). El fracaso financiero y comercial fue estrepitoso, pese a que el público al cual iban dirigidas ambas películas pueda hacer injusta la comparación. El caso es que el castañazo fue tremendo, pero tal y como le ha ocurrido a otras joyas contemporáneas como El Atlas de las Nubes, The Thing, Blade Runner 1 y 2 o Hijos de los Hombres, todas ellas controvertidas y con elementos de genialidad, su inmensa calidad artística ha perdurado y todavía aún hoy son recordadas y han alcanzado el estatus de películas de culto que todos presumimos en mayor o menor medida de haber visto (aunque no fuimos a ver al cine porque nos daba pereza. Sí, te estoy hablando a ti, Don Capitán A Posteriori).

Resulta incuestionable que estas obras son esenciales para que la industria cinematográfica progrese, se incorporen nuevas técnicas visuales y narrativas y se logre que artistas con talento (actores, directores, guionistas) se den a conocer en proyectos arriesgados.

¿Y quién tuvo la osadía de traer un producto tan diferente a las carteleras? Pues este buen señor belga, Jaco Van Dormael:

Este realizador, para mí desconocido hasta el momento, cuenta con 5 largometrajes en su haber. Tras haber visto esta película, recomendada por una de las personas con mejor gusto cinematográfico que tengo el placer de conocer, me veo obligado por mi frikismo a devorar el resto. OJO. He visto el montaje extendido de 2 horas y 35 minutos. Tenedlo en cuenta antes de valorar esta crítica.

Una obra estéticamente muy cuidada

La dirección de Mr Nobody (vamos a llamarla así a partir de ahora, por favor os lo pido) es apabullante y sensacional a todos los niveles. Deja planos para el recuerdo, aporta ideas visuales interesantes y se atreve a mostrar el punto de vista subjetivo de sus personajes sin ningún miedo: aunque probablemente su recurso más distintivo en esta película sean las transiciones entre escenas y secuencias. No puedo negar que su constante sucesión a lo largo de la trama llegue a resultar mareante y extremadamente confusa a muchos espectadores, hasta el punto de poder saturar, pero subjetivamente hablando es una de las técnicas narrativas que particularmente más me fascinan dentro del medio audiovisual. Y no se puede negar que muchas de ellas las ejecuta con una impresionante maestría, dejando con la expectativa acerca de cuál será el plano concreto donde se realice la siguiente transición, y si se repetirá en alguna de ellas. Ello a su vez permite identificar algunos de sus leitmotifs, o temáticas recurrentes: entre ellas destacan el agua como símbolo del aislamiento y la personalidad reprimida; y las vías del tren que se bifurcan en varios caminos, manifestando la trascendencia que adquirirán los caminos divergentes y las elecciones entre varias rutas posibles a lo largo de la historia. Desde luego se trata de uno de los trabajos de dirección más personales, espectaculares y deliciosamente pretenciosos e intelectualoides que he tenido el placer de ver en los últimos años.

A todo lo anterior contribuye la inconmensurable labor de montaje llevada a cabo por Matyas Veress; la cual le hizo merecedora de diversos premios y reconocimientos. No es nada fácil gestionar una narrativa no lineal, con constantes idas y venidas en el tiempo, alternando pasado y futuro. Salvando con astucia estos retos, la impecable edición del film logra que te sumerjas en la historia y que quedes embelesado por lo que se muestra sin que la confusión pretendida del guión la vuelva tediosa o poco dinámica.

Desde luego se trata de uno de los trabajos de dirección más personales, espectaculares y deliciosamente pretenciosos e intelectualoides que he tenido el placer de ver en los últimos años.

En cuanto a la banda sonora, la obra nos obsequia una auténtica maravilla para los oídos. Con apenas material original compuesto expresamente para la obra, alterna música clásica que preside hermosos pasajes románticos o espaciales (las Gymnopediés de Erik Satie, Bach, Vivaldi) con canciones más “modernas” (ALERTA VIEJUNA) de los Pixies o de Buddy Holly, para amenizar otros momentos más triviales. En el primer caso, la utilización de composiciones clásicas nos remite a referencias de calado dentro de la ciencia ficción, tales como la 2001 de Stanley Kubrick; en el segundo caso, aunque desde una perspectiva más convencional, acompañan a la narrativa para tratar de expresar los conceptos que están apareciendo en pantalla (aunque a veces no parezcan compatibles, con el propósito de confundir aún más al espectador).

La fotografía es llamativa y efectiva. En las escenas de la infancia del protagonista predominan los colores cálidos e intensos, confiriéndole un aire a lo Wes Anderson o a lo art decó que contrasta con la frialdad blanca y azulada del futuro deshumanizado del año 2092. Además cada uno de los colores también sirve para identificar cada una de las tramas “alternativas” de Mr Nobody; siendo la historia con Anna más cálida y pasional, la de Elise más azulada y depresiva, y la de Jean de un amarillo que evoca falsa felicidad y calidez forzada.

Por si no os había quedado claro, aquí tenéis a las tres nenas escenificando lo que os he contado. Podría haberme limitado a poner esta foto, pero ya sabéis. Si no me enrollo no soy feliz. FUENTE: https://www.cinemascomics.com/

Sobre los efectos visuales, hablamos de su apartado más irregular. Hay momentos deslumbrantes y estéticamente impactantes, como determinadas escenas ubicadas en el futuro lejano o en Marte y su órbita. No obstante, no es oro todo lo que reluce. Si bien algunos momentos oníricos que recuerdan a la Origen de Cristopher Nolan están bastante logrados, en otros los efectos digitales cantan Corazón Latino y se nota en exceso la “mano” del ordenador. Sobre el maquillaje de Mr Nemo Nobody anciano, en general no desentona y se halla argumentalmente justificado.

Personajes complejos para una historia compleja

En lo que respecta a las interpretaciones, son todas ellas correctas salvo tres que sobresalen del resto. El rol protagónico de Jared Leto (Mr. Nemo Nobody), actuando en distintos momentos del tiempo e incluso interpretando al mismo personaje con matices diferenciados, lo hace un papel aparentemente sencillo, pero con dificultades nada despreciables. El bueno de Jared mantiene un nivel sobresaliente durante toda la obra, sabiendo transmitir inquietud, confusión, cariño, temor y mil emociones más de manera convincente. Aunque a buenas horas vamos a descubrir a este actorazo ganador de un Oscar y al cual NUNCA (sorry haters) le he visto hacer un mal papel en versión original.

El otro pilar maestro interpretativo (que no argumental) es Sarah Polley (Elise). Su papel es atractivo debido a la desoladora tragedia emocional que atraviesa su personaje, y la actriz sabe estar a la altura y representar con dolorosa verosimilitud la parte más intimista y desgarradora de toda la cinta.

Por último, Toby Regbo está a un gran nivel interpretando al Nemo adolescente. Su papel es exigente y ocupa un tiempo considerable en pantalla, por lo que se ve obligado a mostrar distintas facetas de su personaje y a exponerse a situaciones muy distintas.

No debo olvidarme de Diane Kruger, que pese a no hacer su mejor papel cumple sobradamente y demuestra una presencia en pantalla incuestionable (para los unga ungas, sí. La chica es preciosa).

FUENTE: http://webipedia.es/

Y aún nos queda lo más gordo. El guion. Dejaré la mayor parte para la zona de spoilers, pero sin duda es trepidante, complejo y sabe combinar dos elementos de la ciencia ficción que suelen resultar contrapuestos e, incluso, excluyentes (relato intimista vs historia existencialista y filosófica). Elaborado por el mismo director, es una auténtica pieza de orfebrería cuyos fragmentos, de manera generalmente impactante y en ocasiones algo forzada o previsible, terminan encajando a la perfección. En realidad, no sería tan intrincado de haberse narrado de manera lineal; por lo que es más su estructura que su contenido la que convierte a este argumento en uno de los más sinuosos, difíciles y complejos a los que he tenido que enfrentarme recientemente. Un rompecabezas existencial que nunca sabes por dónde va a salir, y que puede sorprender y desconcertar a partes iguales.

Una síntesis simple de esta historia podría resumirse en que un señor, Mr. Nemo Nobody, despierta en un futuro lejano siendo mucho más anciano de lo que recuerda, teniendo que someterse a una terapia especial para poder recordar un pasado que parece haber transcurrido simuláneamente de varias formas distintas en función de sus decisiones. Como buen relato de ciencia ficción (envuelto de drama existencialista) desarrolla directa o colateralmente reflexiones sobre física cuántica, cosmología, teoría del caos, psicología conductista, transhumanismo…no todos los temas se tratan con la misma exhaustividad y precisión científica, pero satisfará sobradamente a cualquier nerd del género 🤓.

Un rompecabezas existencial que nunca sabes por dónde va a salir, y que puede sorprender y desconcertar a partes iguales.

Dado que es un auténtico crimen hacer cualquier tipo de destripe sobre la trama de esta película, invito a cualquier valiente que se haya atrevido a llegar hasta aquí a que se atreva a verla. No es para todo el mundo, en absoluto, y a veces puede resultar confusa o demasiado complicada de seguir. Pero a todos lo que busquen una historia densa y reflexiva sobre el amor, el poder del libre albedrío, la naturaleza física del tiempo y las consecuencias psicológicas de tomar decisiones inadecuadas se llevarán a la boca un plato de gran presentación y mejor sabor. Una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos años.

VALORACIÓN: 9,5

¡¡ACERCA DE LOS SPOILERS!!

Pese a que previamente he argumentado que desvelar la trama de la película o profundizar en sus revelaciones es de tener bastante poca vergüenza, un servidor tiende a gastar bastante poca 😅. Además, siendo rigurosos, constituye una de esas películas que invitan al debate, la divagación y a exprimirse los sesos para aprender cosas nuevas (como le ocurrió a El Hoyo la semana pasada, cuya crítica también tenéis en esta misma revista https://lockoutmag.com/criticaelhoyo).

De esta manera, amenazo formalmente con traeros la semana que viene un análisis completo de la obra; tanto de sus aspectos más científicos (ay mamita, se viene turra friki 😫) como de sus elementos más emocionales. Así que SEE YOU NEXT WEEK con la PARTE 2 👋.

TRAILER:

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