Una tierna historia de amistad y madurez

Una de las sorpresas de este tristemente paupérrimo año cinematográfico ha tenido que llegarnos a España en plena época de rebrotes. Con las salas incapaces de exhibir estrenos potentes y la industria de Hollywood prácticamente en confinamiento total, resulta muy complicado encontrarse con una película más o menos reciente en la taquilla nacional o internacional que verdaderamente merezca la pena.

Y entre tanta incertidumbre, aparecen títulos que consiguen transmitirte buen rollo, alegría y genuino amor por el cine y la humanidad, sin llegar a resultar demasiado pedante o tontorrona.

Mírale ahí, escribiendo otra crítica infumable. Y de verdad se pensará que alguien las lee. Qué bonico…
FUENTE: https://www.fotogramas.es/

La Familia Que Tú Eliges es un film sencillo en su planteamiento, elaborado en sus formas y equilibrado en su construcción dramática y desarrollo de personajes. Logra sortear temas espinosos como la discapacidad, la amistad, el amor romántico, la venganza o los traumas familiares del pasado con auténtica habilidad, dándonos momentos de alegría en un momento, y de desasosiego o relativa crudeza en otros, sin que nos saque de la película durante la mayor parte de su ajustado metraje (97 minutos). ¿Y cómo lo consigue? Veámoslo.

Una aventura divertida pero no complaciente

En mi sincera opinión, la clave del interés cinematográfico de esta película es que ni toma al espectador por tonto ni nos ofrece la típica comedia paternalista sobre la discapacidad. Como han hecho grandes películas en el pasado tales como Intocable o Campeones, La Familia Que Tú Eliges presupone que la discapacidad existe, que tiene implicaciones negativas, y que pese a ello se puede ser feliz y ser tratado con madurez mientras se convive con ella.

La familia que tú eliges es un film sencillo en su planteamiento, elaborado en sus formas y equilibrado en su construcción dramática y desarrollo de personajes.

Una vez más (y llevamos una cuantas últimamente 😥) no me puedo poner pretencioso hablando de la dilatada y prolífica trayectoria profesional del director o del guionista de turno. Básicamente porque no conozco a ninguno de los dos, que encima son las mismas dos personas. Y, para mí estupor, Tyler Nilson, Mike Schwartz lo petan tras haber consagrado parte de sus carreras a trabajar como actores de medio pelo o similares.

El dueto protagonista brilla en esta cinta, ofreciéndonos dos interpretaciones meritorias y muy humanas.
FUENTE: https://www.hechosdehoy.com/

La obra está dotada de un aire marcadamente indie en muchos de sus pasajes, con espectaculares planos generales o panorámicos de los preciosos parajes ribereños situados al norte de California. En estos momentos paisajísticos, ambientales, es donde la dirección y la fotografía (a cargo de Nigel Bluck) brillan con resplandeciente luz propia. También los momentos íntimos entre los tres personajes protagonistas están planificados de una manera muy inteligente, sabiendo potenciar los sentimientos de los actores sin abusar del plano/contraplano o de los primeros planos.

No obstante, la película no renuncia a ponerse tensa en determinados momentos (momento con lanchas, ciertas situaciones de suspense o acción) o inesperadamente épica o bizarra en otros. Tonalmente se trata de una comedia de aventuras bella y luminosa, pero tampoco es del todo ligera hasta el punto de resultar ingenua. Tyler, el personaje interpretado por Shia LaBeouf, es de todo menos un buenazo; le vemos cometer acciones de moralidad cuestionable, estar torturado por un pasado turbio, comportarse con excesiva soberbia y verse expuesto a peligros innecesarios; el personaje de Zak (Zack Gottsagen hace un papelón sensacional) tiene un lado oscuro peligroso debido al rechazo social que experimenta en muchas ocasiones pese a su personalidad amistosa e inocente. Y el resto de personajes secundarios de interés, como el sólido Thomas Haden Church (el luchador Salt Water Redneck) o una notable Dakota Johnson como Eleanor (que demuestra ser una actriz cada vez más interesante), acompañan perfectamente y están adecuadamente escritos e interpretados, presentando ambigüedades, dudas morales o incluso algunos errores comunes en la sociedad sobreprotectora y buenista en la que vivimos.

La paleta de colores en esta película es generalmente cálida y luminosa, donde predoninan los tonos verdes y amarillos. Resulta curioso, porque el amarillo es un color ambivalente que refleja la doble perspectiva de esta película: a veces genera alegría y optimismo, y a veces nos está hablando del odio, la envidia y la enfermedad que pululan dentro y fuera de los protagonistas.
FUENTE: https://www.ecartelera.com/

La banda sonora de la obra es muy buena, sin llegar a resultar excelente. Combina temas originales compuestos expresamente para la película (que favorecen una ambientación perfecta en el contexto donde se desarrolla la historia) con algunas canciones de blues, country, bluegrass y soul/gospel que aparecen en los momentos adecuados y no desentonan en ningún momento. La sensación general que transmite es de tres sentimientos: aventura, nostalgia crepuscular y sensibilidad. Condensan perfectamente lo que es esta película.

Una aventura donde importan más los personajes

Taly como he mencionado previamente, tanto un recuperado Shia LaBeouf como un sorprendente Zack Gottsagen se lucen sustancialmente durante la obra.

El primero interpreta un papel que casi parece hecho a su medida; un hombre en sus horas bajas, azotado por el fracaso personal y profesional, que oculta un gran talento y una personalidad empática pese a su aparente brusquedad y comportamiento presuntuoso. Cualquiera diría que el actor, ya plenamente distanciado de sus grandes cataclismos hollywoodienses (Transformers, Indiana Jones…), ha hallado al fin una segunda vida en un tipo de cine más intimista e independiente.

Atentos a este plano y en general a esta secuencia; porque aparte de mostrarnos la inmensidad y hermosura del paisaje, también nos está hablando de la inicial distancia y comienzo del acercamiento entre los dos personajes.
FUENTE: http://www.elotrofanboy.com/

El segundo podría considerarase el protagonista e hilo conductor del film, y sabe desarrollar esta tarea con solvencia y tirando de un carisma avasallador. Su personaje es humano, con sus fallos y sus virtudes, y no incurre en el típico estereotipo del discapacitado superheroico con defectos nulos o dulcificados. Zak es una persona relativamente consciente de sus limitaciones, que tiene talentos escondidos pero sin que éstos resulten inverosímiles o se dediquen a sermonear permanentemente al espectador. Insisto reiteradamente en este hecho porque muchas de las aventuras con unas premisas similares suelen tener este problema (tal vez un lastre de la cultura contemporánea), y el hecho de que esta película rompa parcialmente con muchos de estos tópicos hace que la obra gane muchos puntos desde mi humilde punto de vista.

El punto de partida de la película es sencillo: Zak es un chico recluido en una residencia que intenta escaparse de ella sistemáticamente hasta que lo logra. Su objetivo es localizar a Salt Water Redneck, su luchador televisivo favorito, y convertirse en alumno de lucha libre de su escuela. Durante su trayecto se topará con Tyler, un delincuente a la fuga con quien entablará una extraña amistad; y será perseguido por su afectuosa cuidadora Eleanor y por personajes algo menos afables. La trama en sí misma es previsible y sencilla, con arcos argumentales cerrados bien construidos, pero es en sus diálogos y en su construcción de personajes donde la película brilla saca su elemento diferenciado y su parte más interesante. De hecho, la historia suscita interés principalmente por conocer el destino de sus protagonistas, a los que terminamos tomando cariño; y únicamente patina y se vuelve excesivamente dulzona y típica en sus compases finales.

La familia que tú eliges no busca revolucionar el género, ofrecer una historia melodramática ni hacernos reír a carcajadas todo el tiempo. Es un drama humano y realista pero con un tono de aventuras desenfadado, al cual la identidad de su protagonista le otorga una frescura muy atractiva. Muy recomendable, es de lo mejor que vamos a ver en salas de cine este insólito verano. Lástima por su desenlace demasiado simple y complaciente, porque podría haberse convertido en un peliculón. Pero por todas las virtudes que he enumerado, sigue mereciendo la pena.

VALORACIÓN: 8,25

TRAILER:

¡¡¡¡¡SPOILER ALERT!!!!!! ¡¡¡DANGER!!!

Esta película, debido a la sencillez y concreción de sus argumento, tampoco requiere un análisis demasiado exhaustivo. Sin embargo, sí que están presentes algunos elementos que me gustaría comentar libre de inhibiciones.

La discapacidad y el perjuicio de los extremismos.

Los tres protagonistas construyen su propia familia, siguiendo ese manido pero no por ello acertado lema de que «los amigos son la familia que tú eliges».
FUENTE: https://www.elseptimoarte.net/

Una de las secuencias más notables y valiosas de la película acontece cuando Eleanor y Tyler discuten sobre la manera idónea de tratar y educar a Zak. Mientras que Tyler ya ha dejado claro tiempo atrás que su discapacidad no le importa e intenta tratarle con naturalidad como lo haría con cualquier otra persona, Eleanor adopta el rol social de persona compasiva y meticulosa que trata de discriminarle positivamente y comportarse «especialmente bien» con él por el mero hecho de su disfunción.

En un comienzo el enfoque de Tyler puede parecer imprudente y excesivamente ingenuo, pero finalmente se demuestra que ambos quieren lo mismo. Mas mientras Tyler utiliza estrategias inteligentes para motivarle a actuar y transmitirle seguridad en que lo que se le pide le va ayudar a conseguir sus deseos existenciales, la actitud sobreprotectora de Eleanor puede auspiciar que Zak se sienta forzado a preocuparse por su salud, lo vea como una obligación y regrese al mismo bucle que le impulsó a fugarse inicialmente de su residencia. Tyler parece exponer más a Zack a los peligros del mundo real y arriesgar su vida, pero a cambio facilita que el chico viva más feliz y sea más autosuficiente.

La atención minuciosa de Eleanor, por contra, le protege más frente a las inclemencias de la vida y le hace vivir con mayor comodidad; pero a cambio le impide desarrollar sus deseos y le hace sentirse diferente, extraño y fuera de lugar. Al final, de esta secuencia y del conjunto del film se desprende que una combinación de ambas, sin resultar excesivamente temeraria ni demasiado sobreprotectora, es la estrategia idónea de educar y tratar con un niño o con un joven discapacitado. Aún así el film no es moralista ni trata de vendernos la moto de su idea, sino que se limita a hacernos reflexionar y a cuestionar estigmas sociales contemporáneos. Y éso, en una sociedad tan proclive a los discursitos y a la superioridad moral presuntuosa, siempre es de agradecer.

Golpes de humor y un final débil

El viaje de los protagonistas es una entretenida mezcla entre la Odisea de Homero (interna de cada personaje) y una aventura típica americana a lo Huckleberry Finn
FUENTE: https://revistamutaciones.com/

Los momentos humorísticos en esta película son muy mundanos y divertidos en su gran mayoría. Debo destacar dos momentos especialmente hilarantes: la secuencia de Tyler con el propietario de la tienda de ultramarinos (interpretado por un siempre excelente Bruce Dern) y el encuentro de Jak y Tyler con una especie de predicador ciego (que, además, sirve de redención espiritual a Tyler por sus traumas familiares con la muerte de su hermano) enormemente cafre y muy carismático. Tampoco tiene desperdicio el relativamente previsible regreso de Salt Water Redneck con su extravagante disfraz, en una de las secuencias que, junto a a la aparición de Zak en el ring disfrazado de halcón de crema de cacahuete, dispensan los momentos más bizarros y endiabladamente rarunos de la película.

En cuanto al desenlace de la cinta, el espectacular pero inverosímil combate de Zak (pese a que durante la película se empeñen en demostrarnos que está dotado de una fuerza casi sobrehumana) se ve bruscamente interrumpido por los perseguidores de Zak. Aunque traten de establecerlos como a villanos perversos, tienen su trasfondo y hasta cierto punto resultan comprensibles sus motivaciones (Tyler les robó la pesca que les correspondía legítimamente a ellos y encima después le prendió fuego a sus capturas y a sus embarcaciones), lo cual hace que pese a la escasa simpatía que despiertan, no conformen los típicos malos malosos de serie B.

El repentino asalto a Tyler constituye un impacto dramático inesperado que podría servir como impulso emocional hacia la madurez para Zak y Eleanor. No es imprescindible que el personaje de Shia LaBeouf fallezca (podría quedar en coma o severamente incapacitado), pero la forma en la que tienen de hacerle regresar es tosca y rompe con el sensacional efecto profundo y adulto que habían logrado introducir unos instantes antes. Es un happy ending que habría encajado algo más si de alguna manera Tyler no hubiese salido herido del conflicto, pero que tal cual se expone en la película no termina de funcionar y supone un retroceso en el poso de reflexión y complejidad dramática que se estaba alcanzando con los otros dos personajes protagonistas. O te arriesgas y enriqueces a los personajes, o te quedas con un final más conservador pero que has estado construyendo durante más de 90 minutos. Optar por un final tan a medio camino no termina de ponerle la guinda al pastel en términos narrativos, y tampoco resulta del todo efectivo el tono de comedia y bizarrismo con el que parecen querer justificarlo. No termina de deslucir el conjunto final, pero sí deja un poco desencajado al espectador.

La Familia Que Tú Eliges es una bella historia de aventuras que nos habla de la amistad, del amor y de cumplir nuestros sueños pese a los impedimentos de la vida. El film también aprovecha para instarnos a meditar sobre cómo tratamos a las personas a las que queremos, cuáles son las mejores formas de superar malas experiencias del pasado y que no podemos permitir que ni esos traumas, ni la discapacidad física nos impidan intentar realizarnos como seres humanos. Una película que nos hace sentirnos bien, pero que a su vez deja en nosotros un subtexto de reconsideración de muchos dogmas sociales y filosóficos que presiden la sociedad moderna actual. La verdadera familia no es la que los vínculos hereditarios o genéticos establecen, sino la que despierta en nosotros simpatía y cariño sincero; tengamos o no nexos de sangre con ellos.

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