A solo días de cumplir sus 39 años, Serena Williams aún es la jugadora de tenis más dominante del mundo. No existen dudas sobre su impacto en la historia del deporte del tenis. Es la jugadora con mas “majors” ganados, veintitrés para ser exacto. Sin embargo, el último se siente como si hubiese sido hace una década atrás.

En el dos mil diecisiete frente a su hermana Venus Williams, es por el momento la última ocasión donde la menor de las hermanas levanta un trofeo de campeonato en un torneo de esta categoría. Esa victoria básicamente representaba la conclusión de una obra maestra, la cual había tenido su comienzo en el mil novecientos noventa y nueve.  Ese logro fue utilizado por muchos expertos, como argumento para justificar sus expresiones, muchos aseguraban que ella podía vencer a un jugador masculino en un Partido oficial. Sin embargo, todos los elogios y reconocimientos llegaron acompañados de la presión. Comenzando a cuestionar, ¿pa’ cuando el veinticuatro?

La semana pasada Serena llegó a las semifinales del US Open, retirándose del torneo por una molestia en su pie. Esta salida temprana una vez más,  provoca reacciones entre aficionados, y el deporte en general. Nuevamente salen a la luz pública reportes sobre su condición física, prioridades, y si en efecto va a lograr alcanzar otro major. Por otro lado, muchos optimistas están contentos por su desempeño, a pesar de no disputar el título.

Permítanme recordarles varias cosas. Primero en ese Australian Open donde venció a su hermana mayor, jugó todo el torneo embarazada. De hecho el estar embarazada no es un impedimento, lo grande fue, verla conquistar el título sin perder un set 😱 Luego se convirtió en madre, no Podemos negarlo, esto si ha tenido un impacto en su juego. Lo positivo, su grandeza hace año y medio atrás solo se veía por momentos en los partidos, la semana pasada fue más frecuente y consistente la grandeza en cancha. A pesar de ella haber minimizado la hazaña “es solo un número” refiriéndose a la conquista de otro título. Ella lo desea con ansias locas, no tanto por la presión, pues como os expliqué en los párrafos anteriores su legado no está en dudas. Es la edad, el tiempo para subir un Escalón adicional entre las inmortales del tenis está llegando a su fin. Si logra rebasar el veintitrés, consigue el anhelado veinticuatro, la pregunta obligada ¿el veinticinco pa’ cuando? ¿antes de los cuarenta? 🤔

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