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Celebremos la Diversidad

Ayer, 12 de octubre, fue el Día de la Hispanidad, como todos sabréis, día en que (a pesar de que poco tiene que ver con su origen histórico) muchos españoles celebran su orgullo nacional.

Y, como pasa todos los años, las redes sociales se llenaron de discursos patrióticos ensalzando la figura de la nación, y expresando discursos de orgullo patriótico (con diversos grados de componente ideológico).

Por supuesto, no tengo ningún problema con esto, para empezar porque no es asunto mío lo que cada uno crea o deje de creer, sus ideas o sus sentimientos, y además porque no hay nada malo en sentir orgullo nacional (aunque algunos puedan no sentir lo mismo).

Sin embargo, sí que tengo sentimientos encontrados con los motivos detrás del orgullo de muchas personas. Es muy común encontrarse con alabanzas al Cid, a los conquistadores, a la reconquista, y a otras figuras célebres de la historia nacional. El problema es que todas son personajes y eventos que (si bien están muy idealizados por la población), no dejan de ser cuestionables. La reconquista fue un baño de sangre protagonizado por una minoría barbárica para expulsar a la población dominante (y mayoritariamente pacífica) en ese momento, que trajo como consecuencia siglos de discriminación y xenofobia que aún se puede ver a día de hoy. El «descubrimiento» de América… Todos sabemos lo que fue. Y así con todos los demás grandes eventos históricos mencionados.

Además, me cuesta entender por qué eso es una fuente de orgullo para la población actual, que poco tiene que ver con esos eventos. Al fin y al cabo, luego somos los primeros en sacar pecho y defender ofendidos que no tenemos que pedir perdón por las barbaridades llevadas a cabo por nuestros antepasados en América porque fue hace mucho tiempo y no tiene nada que ver con nosotros. Pero ese es otro tema a parte.

También me molesta, debo admitir, ver en esos discursos fragmentos de oda al Franquismo, la Guerra Civil, el ejército… Y ver como muchos de ellos incluían mensajes de odio hacia ciertos colectivos, como los «rojos», los feministas o el colectivo LGTBI.

Dicho esto, quiero aclarar de que sí me considero orgulloso de ser español, pero por motivos muy diferentes.

Me siento orgulloso de que España sea uno de los países con mejor calidad de vida, uno de los más libres y democráticos, destaca en compromiso social y educación, y es envidiable por su patrimonio cultural e histórico.

Pero sobretodo, me enorgullece la diversidad que tenemos. Es un país donde (dentro de lo que cabe) cada uno es libre de pensar como quiera, tener sus creencias, llevar el estilo de vida que quiera… Es un país donde (la mayoría) apoyamos a los que lo necesitan, abogamos por los derechos humanos y la igualdad, condenamos las injusticias…

Gozamos de seguridad y apoyo para ser quien queramos ser, sin tener que dar explicaciones. Podemos protestar, manifestarnos, expresar nuestra opinión… Y eso me enorgullece.

Fuimos el tercer país en legalizar el matrimonio homosexual, uno de los primeros en incluir la operación de cambio de sexo en la Seguridad Social, uno de los países de Europa que más respeta la diversidad sexual (según la lista Rainbow), contamos con cientos de plataformas de apoyo, educación y defensa al colectivo LGTBI…

Hay muchos motivos para estar orgulloso de ser español. Celebremos la diversidad que tenemos, la seguridad y la libertad de ser quien quieras ser y amar a quien desees.

Porque aún nos queda mucho camino por recorrer, pero celebremos nuestras victorias, y enorgullezcámonos de ser un país libre, seguro y diverso.

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