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Guns N’ Roses: Nunca en La Vida

«Not In This Lifetime», eso es lo que siempre decían los integrantes de la banda cada vez que se les preguntaba sobre una posible reunión. Era imposible, eso pensábamos todos, aunque no por ello dejábamos de fantasear con la idea.

Y finalmente sucedió. En 2015 Axl comenzó a reconocer la posibilidad, y poco más tarde salió a la luz que habían vuelto a hablar entre ellos, y la relación estaba en un buen momento. En 2016 se anunció su gira de reencuentro «Not In This Lifetime Tour», que recorrería el mundo llenando estadios en todas sus fechas. La banda había vuelto, y lo hacía por todo lo alto.

Una Ruptura Agonizante

Para entender el reencuentro, es necesario conocer los motivos de la separación. Aunque no vaya a indagar mucho en el tema (para eso hay muchos artículos muy bien hechos, como este), sí que quiero contarlo un poco por encima.

Por supuesto, hay muchas versiones de este capítulo, cada uno cuenta motivos diferentes y culpa a distintas personas (como suele pasar). Nunca sabremos que pasará de verdad, aunque mi opinión es que todas la historias son compatibles entre sí, y posiblemente todas sean ciertas en cierta medida.

Por un lado, Slash culpa a Axl de su control dictatorial de la banda, intentando llevarla por caminos muy distintos que no convencían al guitarrista, y queriendo imponer su propia visión, además de controlar mucho su conducta.

«Ni siquiera fue que dejé la banda, era simplemente no continuar con la nueva banda que Axl había formado y de la cual tenía el control, es decir, el nuevo Guns N’ Roses.»

Slash para Piers Morgan en 2012

Axl culpa a las drogas. Él decidió alejarse de todo tipo de sustancias tras varios incidentes en el grupo, e intentó que todos lo hicieran con él. Es cierto que los integrantes muchas veces no estaban en condiciones de trabajar, lo que molestaba enormemente al cantante.

Rose, movido por su rabia, empezó a ausentarse de los ensayos, no presentarse a muchos conciertos, etc. Esto no hizo más que empeorar la situación.

Poco a poco, sus relaciones (especialmente entre Axl y Slash) fueron empeorando cada vez más, hasta crear un ambiente tóxico que provocó la salida de todos los integrantes originales.

Tras la separación, Axl trató de continuar con la banda, con integrantes nuevos, aunque no tuvo gran éxito. Publicaron Chinese Democracy (un album muy infravalorado, en mi opinión), pero tardaron demasiado en publicarlo y el público sintió que no era lo mismo, fracasó.

A Slash, por su parte, no le fue demasiado mal, sacó varias canciones y discos con bastante éxito, hizo apariciones en películas y series (como su memorable cameo en la película de Phineas Y Ferb), pero nada comparable con el éxito de Guns N’ Roses.

El Regreso Soñado, No Tan Romántico

Cuando me enteré de la noticia, me hizo muy feliz. Pensaba que sería imposible, que los rumores eran eso, rumores, y que nunca vería a la banda junta. Y yo, tan fan como era en la época (realmente es un grupo que marcó mi adolescencia), no dudé en comprar entradas para el concierto en Madrid. No podía con la emoción, parecía todo tan perfecto, la banda al completo, como en los viejos tiempos.

Pero no es oro todo lo que reluce. Personalmente, creo que el regreso está más motivado por razones económicas que por la recuperación de su amistad. Slash pasó por un duro divorcio que le dejó al borde de la ruina, Duff no había logrado tener éxito desde la ruptura y Axel necesitaba volver a tener su nombre en las portadas. De hecho, Slash aceptó unirse por el ofrecimiento de Axel de darle gran parte de sus beneficios de la gira para ayudarle a recuperarse de la ruina (parece un gesto bonito de una gran amistad, pero creo que tiene más que ver con el deseo de Axel y el desinterés real de Slash).

Es innegable que no existe química. Durante el concierto, guitarrista y cantante apenas se miran o cruzan, no hablan entre ellos, en los vídeos Behind The Scenes nunca están juntos… No es lo mismo. No parece que se hayan reconciliado realmente y se notaba en los conciertos.

La gira se alargó mucho más de lo debido. Lo que sería un año acabó durando 3, y porque les detuvo la pandemia. Está claro que lo hacían por dinero, aunque duela admitirlo. Y eso se nota, no es lo mismo ni lo será nunca.

Por supuesto que el concierto lo disfruté, ver a la banda que desde que tengo uso de memoria fue mi favorita, cantando las canciones que tenía por himno, fue uno de los mejores días de mi vida, pero no porque fuera un buen concierto, sino porque lo sentí como un sueño hecho realidad.

Nuevas Canciones, ¿Funcionan?

Si nos centramos en los números, funcionan más o menos, pero no tan bien como se esperaba. Absurd tiene 2 millones de reproducciones en YouTube, Hard Skool (lanzada el pasado viernes) casi 1 millón. No está mal, pero no es lo que cabría esperar del reencuentro de una banda mítica de rock.

Honestamente, Absurd no me gusta. No es el estilo de Guns N’ Roses, y no suena bien. Es un tema caótico, desordenado y desagradable de escuchar. La voz se pasa de experimental (falta de toda la esencia del chillido de Axl) y la instrumental es repetitiva y dolorosa. Ciertamente me llevé una decepción enorme. Albergaba la esperanza de que los nuevos temas fuesen decentes, a pesar de su falta de química en directo, pero no es así. Se nota la aún inacabada disputa entre guitarrista y cantante, peleando por imponer su visión y acaparar protagonismo, y eso hace un flaco favor a la canción, como ya les pasó en sus últimos años.

En cuanto a Hard Skool, vamos mejorando. Sí que es verdad que tal vez se han ceñido demasiado a la receta original, perfectamente podría ser una canción sacada de Apetite For Destruction. Y eso te deja un sabor agridulce en la boca, porque esperarías que después de tantos años y tantos giros hubiese algo de evolución pero, por otro lado, funciona TAN bien. Yo siempre he sido un gran apasionado de la forma de tocar de Slash, y Axl tiene una gran capacidad para ponerte la piel de gallina. La canción funciona muy bien, es divertida, enérgica, dinámica…, y disfrutas mucho escuchándola. Se siente como si volviesen a sacar por primera vez Apetite, y mola mucho. Pero no dejo de echar en falta algo más (admito que soy un gran defensor de Use Your Illusion y especialmente November Rain).

El Reencuentro: Mi Opinión

Sé que posiblemente mi opinión no guste a todo el mundo, pero preferiría que la banda no se hubiese reunido. Lo siento, pero es verdad.

Creciendo fui un gran fan del grupo, hasta niveles obsesivos (de hecho empecé a tocar la guitarra por Slash). Aún me sé todas sus canciones de memoria, y cuando las escucho de me pone la piel de gallina recordando aquellos tiempos y lo feliz que me hacían.

Y por supuesto, ansiaba este reencuentro más que nadie en el mundo. Pero, toro pasado, ojalá no hubiera ocurrido. Porque en mi mente era precioso: conciertos como los que daban es sus buenos tiempos (cuando yo no había nacido), discos como GNR Lies, Apetite For Destruction o Use Your Illusion; poder vivir sus lanzamientos, ir a sus conciertos… Pero la realidad ha sido muy decepcionante.

Sigo teniendo mucho cariño a la banda, y seguramente compre su disco cuando salga a la luz, pero el reencuentro ha sido decepcionante, y sé que no soy el único que lo piensa. Ojalá el tiempo me calle la boca, ojalá demuestren que todo puede ser como antes o mejor. Pero aún eso no ha pasado, y dudo que vaya a pasar.

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