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Identidades de género

El género, como lo teníamos entendido hasta el día de hoy algo que solo podía ser masculino o femenino. Pero ¿hay más de dos géneros? ¿Es posible la existencia de cientos y cientos de géneros? ¿Qué es el género y por qué tiene identidad?

Sexo, género, identidad y estereotipos

Conceptos utilizados con frecuencia pero que en este caso hay que tener bien en claro y diferenciados si deseamos conocer sobre las identidades de género.

Sexo

El sexo, o caracteres sexuales, se relaciona con diversos aspectos físicos, características fisiológicas, hormonales y genitales, que presentan las personas al momento del nacimiento. Según la identidad genital se define si una persona es hombre o mujer. Hay personas que nacen con genitales que no clarifican si son femeninos o masculinos, y son llamadas intersex, lo que depende de una cuestión biológica. Hay características, además de la genitalidad, que también definen el sexo, como los cromosomas XX y XY. Entonces el conjunto de cromosomas XX y la presencia de una vulva, y demás genitales reproductores que le corresponden, pertenecen y definen al sexo femenino. Mientras que la presencia de cromosomas XY y un pene definirán al sexo como masculino. A partir de este conjunto de características dependiendo del caso, el sexo asignado al nacer será masculino o femenino.

Ilustración: Lydia Ortiz (fuente: Teen Vogue)

 
Hasta acá todo parece muy simple y práctico, con opciones limitadas a tan solo dos posibilidades: sexo femenino y sexo masculino. En el ámbito médico y social esta practicidad resulta útil para la convivencia humana. ¿Pero qué pasa con las personas que salen de estos parámetros? ¿Qué ocurre con las personas intersex? o ¿Qué ocurre con las personas que se inyectan hormonas y cambian su configuración cromosómica sexual? Esas personas existen y la mayor parte del tiempo son invisibilizadas. Los casos de personas intersex son altamente invisibilizados. En la mayoría se someten a cirugías de conversión a personas recién nacidas, provocando preocupación en sus progenitores y generando una alta discriminación y estigmatización.

Género

Una vez definido el sexo como la diferenciación biológica de las personas, nos toca hablar del género. El género es una construcción social, cultural y hasta política. Es una construcción “relacional” ya que tiene que ver con las relaciones humanas en el ámbito de la sociedad; dependiendo de nuestra biología (sexo, cromosomas, características físicas naturales) la sociedad nos percibirá de cierta manera e impondrá ciertos mandatos y estereotipos. Tanto en la forma de expresarnos, de comunicarnos, de vestirnos, de comportarnos, de reaccionar y de sobrellevar nuestras vivencias del día a día.

Ahora, dijimos que como forma práctica y rápida podemos percibir tan solo dos sexos biológicos, y si el género deriva del sexo determinado al nacer, solo deberían existir dos géneros ¿no?
Bueno esto es lo que se tenía creído desde hace muchísimo tiempo en un mundo donde rige una sociedad cis-normativa (concepto que hablaremos más adelante).

Estereotipos y expectativas

A partir de nuestro sexo binario (del prefijo bi que significa dos) se crean expectativas y estereotipos que debemos cumplir y alcanzar en todo ámbito de nuestras vidas. Los estereotipos se proyectan como atribuciones de lo que se espera, en este caso, de cierto sexo, y en consecuencia de cada género. Los estereotipos de género nos determinan, nos marcan, nos indican y nos condicionan a ser de determinada manera según nuestra condición social.
La condición social es mucho más importante de lo que nos imaginamos. Varios filósofos, y de los más destacados, han determinado al ser humano como un “ser social por naturaleza”. Esto quiere decir que todos estos aspectos y conceptos siempre dependerán del contexto social y de la mirada que queremos generar en el otro. Si bien los estereotipos son construcciones socio históricas que van transformándose, hay estereotipos de género que afectan nuestras propias emociones y autopercepción.

Los estereotipos, a partir de una visión generalizada, invisibilizan las particularidades de cada persona

Es a partir de esas diferencias donde cada sociedad y cultura le ha otorgado una valoración y un significado distinto a cada sexo. Se ha limitado de manera binaria una serie de características y reglas acerca de lo que es “propio de las mujeres” y “propio de los hombres”, dejando afuera otras posibilidades para el desarrollo de cada persona.

Identidad

La identidad de las personas es el conjunto de aquellas características y rasgos que las identifican o definen. El proceso de desarrollar nuestra identidad está moldeado por la cultura y la sociedad a la que pertenecemos. Abarca habilidades, conductas y actitudes que identificamos como propias. Una parte muy importante del proceso de formación de identidad está fuertemente relacionado con el género
La identidad de género es la vivencia subjetiva del género tal y como cada persona la experimenta. En la identidad de género entran en juego tres factores claves: el factor biológico, el factor psicológico y el factor social.

Factor biológico

Hay que repasar los conceptos de sexo y género. La identidad femenina y la identidad masculina están definidas por el conjunto de características, practicas, comportamientos y creencias que se les atribuye a cada género. Entonces no necesariamente tu identidad no corresponde a la asignada al nacer por no cumplir ciertos roles de género y estereotipos. Va mucho mas allá del hacer o no hacer. La identidad de género es propia e interna, y es decisión de cada persona decidir si expresarla o no y como hacerlo.

Factor psicológico

El factor psicológico abarca la mera y propia concepción y percepción que tenemos sobre nuestra identidad. Esta puede coincidir o no con el sexo asignado, es decir en consecuencia, el género que también se nos asigna al nacer. Para que quede claro pongamos ejemplos:

Nací, mis genitales, hormonas y fisiología indican que mi sexo es femenino. Mi género también será femenino y creceré bajo los parámetros de ser una mujer. A partir de vivencias sociales y conocimientos adquiridos a lo largo de mi vida mi concepción y autopercepción se siguen adecuando al género femenino. Entonces seré una persona cisgénero (aquella persona que se siente identificada con su sexo asignado al nacer).

Pero también existe la posibilidad de:
Nací, mis genitales, hormonas y fisiología indican que mi sexo es femenino. Mi género también será femenino y también creceré bajo los parámetros una mujer. Pero a partir de las vivencias y conocimientos adquiridos, mi autopercepción difiere de aquella con la que se me definió en mi nacimiento. Si tu género auto percibido no coincide con el género asignado al nacer, serás encasillada como una persona transgénero o simplemente trans. A partir de acá se abren varias posibilidades o nuevas etiquetas que sirven para encasillar los sentimientos internos de cada persona.

Ilustración: Lydia Ortiz (fuente: Teen Vogue)

Factor social

El factor social es la forma en la que expresamos nuestra identidad de género, nuestra expresión de género. Porque sin el factor social entonces una persona podría decidir auto percibirse como una tanque de guerra u otra como un gato. Esto es completamente válido, pero lo que entra en jaque es la aceptación de la sociedad y los parámetros que esta está dispuesta a aceptar. Hace décadas ciertas expresiones de género eran invalidadas y sancionadas por la sociedad cis-normativa; la cisnormatividad es la creencia de que todas las personas son cisgénero, es decir, que todas las personas se identifican con el género del sexo asignado al nacer. Hoy en día los parámetros de aceptación se expandieron. Ahora otras expresiones de género pueden salir a la luz y mostrarse de manera libre dentro de la sociedad.

Dani Diaz, youtuber argentina trans no binarie que habla y da a conocer su identidad de género.

¿Cuáles son las identidades y expresiones de género utilizadas hoy en día?

  • Mujer/hombre cis: Su identidad de genero coincide y corresponde con el sexo asignado al momento del nacimiento.
  • Transgénero/Travesti/Trans: Una persona transgénero es aquella que no se identifica con el género que le corresponde a su sexo asignado al nacer. También están las personas travestis, donde su expresión de género no corresponde ni se acapara a los parámetros de su sexo.
  • No binario: Una persona cuyo género es no binario no se identifica con ninguno de los géneros binarios (masculino y femenino) de manera completa. No existe un completa comodidad con el género femenino, pero tampoco la existe en el género masculino. Como si estuviéramos hablando de los géneros binarios como extremos, o como el blanco y el negro, el género no binario seria un gris. Muchas personas deciden quedarse en este “gris” porque de esta manera sienten comodidad, pero otras personas deciden adecuar su identidad y expresión de género tanto a femenino como a masculino. Este ultimo caso se puede conocer como género fluido y hasta multigénero. Lo cierto es que dentro del paraguas del no binarismo pueden caber muchas identidades más.
  • Agénero: Las personas agénero deciden no identificarse con ninguno de los géneros.

¿Cuáles son tus pronombres?

Esta pregunta que se ha vuelta tan recurrente, principalmente en internet y redes sociales, tiene su raíz en las identidades y expresiones de género. Preguntar sobre los pronombres se ha vuelta la manera mas reconocida en la que las personas pueden expresarse y mostrar su identidad de género. Ya sea a la hora de llenar un formulario, presentarse a alguien o aclarar en cierta situación con que pronombres nos gustaría ser llamados, los pronombres indican y demandan respeto del otro hacia nuestra persona.
Los pronombres pueden ser ella/la (she/her en ingles) para las mujeres y feminidades (chicas no binarias, mujeres trans, géneros fluidos, etc). Los pronombres el/lo (he/him en ingles) lo utilizan hombres y masculinidades (chicos no binarios, hombres trans, géneros fluidos, etc). Y los que más han generado polémica, principalmente en el ámbito hispanohablante, son los pronombres no binarios o inclusivos. Estos son elle/le (they/their en ingles) que como su nombre lo marca se pueden utilizar para personas no binarias, géneros fluidos, agéneros, etc. Pero la controversia del uso de estos pronombres no solo radica en como se usen, sino que aparte del uso de pronombres también se pide el uso del lenguaje inclusivo. Mas adelante realizare un articulo exclusivo sobre el lenguaje inclusivo, los debates que ha generado en el mundo y la participación de organizaciones y ONG mundiales que dan su punto de vista sobre el tema.

Es importante el conocimiento de los estereotipos de género en el cual aun vivimos, para poder romper con estos estereotipos y mandatos sociales, y que las personas podamos vivir una vida libre de violencias, sin discriminación y que en definitiva podamos ser quien creemos ser en esta sociedad. Si bien seguir poniendo etiquetas y nombres a lo que sentimos no llegue a ser la solución ideal, es un paso para un gran camino que nos queda recorrer hacia la igualdad social.

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