CulturaEditorialesLa visión de Alex

La montaña olvidada

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El origen de las Luces es ya remoto y antiguo. Fueron creadas por el dios del equilibrio, Cael. Cuando este llegó a la Tierra tras su liberación, apareció en la zona del Himalaya. Allí, viendo la belleza y pureza del lugar, decidió forjar un reino y un legado. 

Con su poder alzó y moldeo las montañas haciéndolas perfectas para construir palacios y templos sobre ellas. Alentó a los ríos a salir de su escondite y así bañar las escarpadas y áridas tierras. En aquel lugar alzó las casas donde habitarían sus seguidores e hizo brotar pasto y árboles para acolchar el terreno. Tomó tres estrellas del manto nocturno y las trajo para que iluminasen la cordillera.

Después de que hubo preparado el terreno para su habitabilidad, empujó a los humanos circundantes a integrarse en él. Las personas que aceptaron emigrar al reino, vivieron una época de esplendor en lo económico y en lo social. Había respeto y convivencia entre todos ellos, incluso a pesar de que eran de distintos lugares.

Cael sentía plenitud y alegría ante lo que había conseguido. Sin embargo, esto no se logró en poco tiempo. La emigración tardó en completarse cuarenta y siete años por el recelo de la humanidad a lo desconocido. Los humanos que no decidieron viajar a Kaelia se agruparon en las faldas de la cordillera y adoptaron distintos hábitos y costumbres. Kaelia los acogió como protectorados y zonas de influencia.

El reino se empezaba a extender de una manera descontrolada y, viendo el panorama, Cael creó a sus numerosos hijos: las Horas, los Monjes de la Aparición y las Luces. Las primeras eran diosas menores protectoras que se esparcieron a lo largo de Asia. Los segundos serían los encargados de predicar y difundir la filosofía de Kaelia. Y las terceras serían las encargadas de administrar el reino.

En este escrito que dejo en manifiesto, hablaremos de estas últimas.

Las Luces son diosas que controlan los espectros de la luz y la materia. Son actualmente siete, pero no siempre fue así. En sus inicios, Cael creó a Blanco. 

Esta sería la más poderosa de todas, la primera. Una autómata de aspecto femenino que se caracterizaba por tener colores negros y blancos en su cuerpo. Su piel, pelo e iris eran blancos y sus uñas, cejas y pestañas negras. Las puntas de su pelo eran de color obsidiana y este poseía un perfecto ondulado. Su cara era perfilada y delgada. Era muy grande, tan alta como una acacia y tenía un cuerpo estilizado que la hacía ver elegante a la par de intimidante. La fuente de su poder estaría en su pecho en un símbolo en forma de rombo blanco que se distinguía de la piel por sus bordes grisáceos

Blanco, al ser la primogénita, sería la mano derecha de Cael. La que se encargaría de vigilar que toda Kaelia estuviera en paz y armonía.

Unos años más tarde creó a Amarillo, la de mano firme. Luz de la energía y la primera de la siguiente generación. Tenía el pelo semi corto de color amarillo y las puntas un poco ennegrecidas. La piel era de un amarillo pastel y sus ojos presentaban una pupila en forma de triángulo invertido rodeada de un iris de color amarillo tráfico. Su vestimenta era sencilla, sin adornos y excesos. Se ocuparía de supervisar la defensa.

La siguiente en ser creada sería Rosa, la calmada. Luz de la templanza y tranquilidad. Su tabla de tonalidades rosados pintados sobre su cuerpo era infinito y la hacía ver como una diosa cariñosa y benevolente. Sus ojos eran iguales que los de Amarillo cambiando solo el color del iris que pasaría de uno amarillento a uno rosado. Poseía un pelo rizado de color rosa que se oscurecía conforme se acercaba a la raíz. Ella sería la encargada de supervisar el ocio del reino, asegurándose de que los habitantes fueran felices.

Unos años más tarde y para finalizar la tricefalia, nacería Cyan, la que hace justicia. Luz de la verdad y el juicio. Un pelo liso y largo caía de su cabeza. En él, una cascada de colores celestes descendía haciendo un espectáculo de belleza inigualable. Su piel era de una tonalidad de un azul pastel y sus ojos poseían un triángulo invertido como iris al igual que sus otras  dos hermanas. Sería la encargada de mantener el reino apartado de las injusticias y de los detractores. 

Así se completaría el triángulo defensor de la estabilidad interna del reino y se iría estableciendo una orden jerárquica.

 La montaña olvidada, 2.

Foto de Evgeny Tchebotarev en Pexels

BTS arrasa en los Mnet Asian Music Awards 2020.

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